Capítulo 233

Wesley

Veinte minutos después, estábamos estacionados a media cuadra de la mansión, el motor chasqueando mientras se enfriaba en el aire nocturno. Miraba a través del parabrisas hacia las rejas de hierro, la caseta de seguridad iluminada como un maldito faro, los guardias visibles incluso desde ahí...

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