Capítulo 32

Serena

El silencio que siguió al estallido de Elena se estiró, denso y deformado.

La observé tambalearse, una mano aferrada con los nudillos blancos al borde de la mesa, la otra buscando inútilmente equilibrio en un mundo que había empezado a inclinarse. Sus pupilas se dilataron de golpe, pozos ne...

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