Capítulo 76

Serena

Lo primero que sentí fue calor.

No el calor suave y acogedor de las mantas y el sol de la mañana, sino algo más profundo, más visceral: la sensación fantasma de músculo duro bajo mis palmas mientras recorría las hendiduras definidas de su abdomen, mis dedos siguiendo cada línea tallada. La ...

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