Capítulo 78

Serena

El rostro de mi padre pasó de pálido a rojo encendido en lo que dura un latido. Los hombros le dieron un tirón, las manos se estrellaron contra la mesa con tanta fuerza que la cubertería barata tintineó.

—¿Qué carajos acabas de decir?

La grosería quedó suspendida en el aire, chocante en un...

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