22- El sonido de la paz

Dejé de respirar en el presente, inhalando el aire a mi alrededor en las urnas de cuero de los pulmones. Exhalé hacia el infinito, expulsando la niebla de un aliento de tres cuartos de tono, una pirámide ligera de latidos del corazón.

Esta respiración más ligera que respirar, sin la presión del vie...

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