26- Los deseos del robot

La mujer sangrando allí en el banco no significaba nada para ellos. Los pequeños ojos redondos y húmedos, el diminuto trozo de piel gastada alrededor de su cuello, el pánico en ella. El sombrero nuevo de domingo y la maleta rota con una cuerda como asa. El bolso grasiento y las cartas del soldado pr...

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