70- Quizás más tarde

—Eres un mentiroso, Anansi —dijo Tigre—. Voy a comerte el hígado. Pero entonces escucha a los monos que vienen de su pueblo hacia el abrevadero. Una docena de monos felices, bajando por el camino, chasqueando los dedos y cantando tan fuerte como podían—. Las bolas de Tigre, sí, me comí las bolas de ...

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