72- Ciudad Santa

—Oye, amigo, ¿tienes un fósforo?—dijo una voz que le resultaba medio familiar, y Gerard se giró para disculparse y decir que no, que no tenía, pero el cañón de una pistola le golpeó sobre el ojo izquierdo, y empezó a caer. Extendió un brazo para estabilizarse mientras caía. Alguien le metió algo sua...

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