100- Reflejos del corazón

El aire frío mordía las mejillas de Gerard mientras se alejaba del amable y viejo coche de Hinzelmann, Tessie, que lo había llevado por el pintoresco pueblo de Lakeside. Las luces titilantes de las pocas tiendas y casas le daban al encantador pueblo un aire mágico, como sacado de un cuento de hadas....

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