Capítulo 103 104

—No quiero que me anotes a lápiz. El lápiz puede borrarse. —Lo dice con suavidad y confianza. Levanto la mirada de la agenda y veo un rotulador negro permanente ante mis narices—. Todos los días —añade tan tranquilo.

—¿Cómo que todos los días? ¡No seas idiota! —le suelto con una voz un poco de...

Inicia sesión y continúa leyendo