Ciento uno

El aire estaba cargado, lleno de la anticipación de lo que estaba por venir. Estábamos al borde de algo enorme, y cada segundo se sentía como una cuenta regresiva hacia una explosión que no podíamos permitir que ocurriera. La zona industrial se extendía ante nosotros, su laberinto de tuberías y maqu...

Inicia sesión y continúa leyendo