Ciento diecisiete

El rugido de las hélices del helicóptero se desvaneció en la distancia, dejando solo el silencio opresivo del bosque. Mi corazón aún latía con fuerza por el caos del que acabábamos de escapar, pero no había tiempo para regocijarse en la supervivencia. Malik seguía ahí fuera, y también la guerra que ...

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