240

La mañana llegó demasiado rápido, el asentamiento despertando bajo un cielo gris y apagado. Víctor ya estaba levantado cuando salí del pequeño barracón que compartíamos, su rifle colgado del hombro y su expresión tan afilada como siempre. El aire estaba cargado de inquietud, una tensión colectiva qu...

Inicia sesión y continúa leyendo