Veintinueve

La noche cayó en silencio, pero dentro de mí, el caos no cesaba. Estaba sentado en mi apartamento, el vaso de whisky aún en mi mano, aunque el sabor amargo ya no hacía diferencia. Quería perderme en él, olvidar, pero el problema era que el dolor no estaba en el vaso. Estaba dentro de mí, pulsando, p...

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