294

El silencio en la habitación era casi ensordecedor. Me senté en el borde de la cama, mirando al vacío, tratando de organizar mis pensamientos. Lo que esa mujer me había dicho aún resonaba en mi mente como un veneno de acción lenta, corroyendo mi confianza poco a poco.

Víctor estaba en el baño, y el...

Inicia sesión y continúa leyendo