296

Al día siguiente amaneció nublado, como si el mismo cielo sintiera la tensión en el aire.

No dormí bien. Después de lo que pasó en el evento, mi mente estaba en un torbellino, repitiendo cada palabra, cada mirada intercambiada. No importaba cuánto dijera Víctor que tenía todo bajo control, sentía q...

Inicia sesión y continúa leyendo