Cuarenta y dos

POV Amélia

Me acomodé en la silla, la incomodidad creciendo con cada minuto que pasaba. El restaurante, tan tranquilo y acogedor, parecía el escenario perfecto para una reunión casual, pero nada de esto era casual para mí. Tenía mil preguntas y ninguna certeza sobre lo que él diría o haría. El ...

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