Cuarenta y tres

POV Leonardo

Salí del restaurante aún saboreando el beso que había compartido con Amélia. Cada paso se sentía como un peso, como si esa breve conexión hubiera encendido un fuego que no sabía cómo controlar. Sabía que estaba enojada—cada palabra dura que me lanzó lo dejaba claro. Y, sin embargo,...

Inicia sesión y continúa leyendo