Cincuenta y cinco

POV Amelia

Esa noche, el sueño fue esquivo. Me acosté en la cama, mirando al techo, mi mente un carrete interminable de preocupaciones. El día me había dejado emocionalmente agotada, pero mis pensamientos no me dejaban descansar. Cada palabra, cada mirada intercambiada con Leonardo se repetía en mi...

Inicia sesión y continúa leyendo