Setenta y tres

El aire fuera del túnel se sentía más frío, más afilado, como si el peso del subsuelo finalmente se hubiera levantado. Pero el alivio fue fugaz. Los ojos de Marcelo escaneaban el área, sus movimientos eran rápidos y decididos. Apreté la carpeta contra mi pecho, los documentos dentro parecían más pes...

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