Noventa y ocho

El plan se armó apresuradamente, cada detalle examinado bajo la tenue luz del refugio. Las pantallas de Sofía parpadeaban mientras ella mostraba planos y mapas, su voz aguda y precisa al delegar tareas. Leonardo estaba de pie con los brazos cruzados, la mandíbula apretada, mientras Marcelo se quedab...

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