Capítulo 40 Me complementa

Honestamente pensé en reírme en su cara.

¿Acaso cree que tengo opción para negarme después de esto?

—Estoy secuestrada por ti Adriano ¿Cómo no podría cumplir mi promesa? —espeté yo y él volvió a quedarse en silencio por unos segundos para volver a asentir.

—Está bien.

Los dejaré libres.

Intentó...

Inicia sesión y continúa leyendo