Capítulo 54 ¿Amorosa?

Había visto con mis propios ojos lo preocupado que estaba por mí.

Alcé mis ojos a los suyos sólo para ver un brillo en ellos que me hizo contener el aliento.

Era como si estuviera admirándome.

Salimos de nuestra burbuja cuando el auto de atrás tocó la bocina y Adriano retomó el camino.

—No puedo...

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