Capítulo 91 El uno para el otro

Me senté a su lado y mis ojos se dirigieron a mi niña quien miraba de Adriano a mí y viceversa mientras que bebía su mamila con tranquilidad. 

La noche anterior yo le había dado alimento cuando nos había despertado. 

—Comenzó a llorar y le preparé una mamila para no despertarte.

Tú estabas muy cansa...

Inicia sesión y continúa leyendo