Capítulo 20 Una fruta prohibida

—¿Estás de acuerdo o lo mantenemos en el calabozo? —preguntó con una expresión fría en el rostro.

¿Estaba loco?

—Es un niño —repetí. Eso no pareció conmoverlo.

—Ambos sabemos que es una bomba de tiempo. Nadie sabe lo que es excepto tú, Escarlata. Lo trajiste a esta manada disfrazado de tu hermano...

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