Confusión

—Ni lo sueñes, ¡Lili! —exclama Corey. Tiene un dedo apuntando directamente a mi cara y está temblando con cada palabra que pronuncia—. No vas a quedarte en esta competencia. No lo permitiré. ¡Te vas con nosotros ahora mismo!

—Corey, necesitas calmarte —digo entre dientes apretados. Naturalmente, no...

Inicia sesión y continúa leyendo