Lujo de cuento de hadas

—Mamá— digo en cuanto estoy cerca de ella—. ¿Qué está pasando? ¿Hiciste...?

Ella aprieta su mano sobre mi brazo.

—Hablaremos de esto más tarde. Ahora no es el lugar. La gente nos está mirando y una sola palabra podría condenarnos.

—Pero Cadence no es quien dijo ser.

—Confía en mí— insiste, apret...

Inicia sesión y continúa leyendo