Capítulo 33 Una alucinación peligrosa

Nerón Sforza

No es momento para explicaciones ni nada. Guardo mi arma en mi cinturón, me quito el abrigo y la cubro antes de tomarla entre mis brazos. Ella me ve con sorpresa, pero en cuanto se ve segura, apoya su cabeza en mi hombro.

—Perdón… —murmura adormecida y siento que se desvanece.

Al sal...

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