Capítulo 127

—No respondas, princesa. Según entiendo, estabas completamente atada y ni siquiera pude aprovecharme de eso... —murmuró ronco en su oído—. ¿Sabes lo confuso que es querer asegurarse de que nadie te retenga contra tu voluntad, pero también estar atormentado por el deseo de tenerte encadenada en una h...

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