Capítulo 184

Con los Omega acomodados cómodamente en sus habitaciones, Ann dejó dos guardias fuera de cada una de sus puertas con instrucciones estrictas de no dejar entrar ni salir a nadie excepto a ella misma o a Adam.

Se dirigieron al vestíbulo de entrada en un silencio sombrío. El horror al que estas chicas...

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