Capítulo 40

—No lo haré. Soy su segunda oportunidad de compañero, y ella es mi Luna.

—¡No! —rugió el Rey Alfa—. ¡Lo prohíbo! ¡No consentiré en esta unión!

De nuevo la sala estalló en protestas, solo que esta vez, mucho más fuertes. ¿Quién era él para negar el destino otorgado por la Diosa Luna? ¿Acaso se creí...

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