Capítulo 462

Ximena volvió a centrar su atención en su hija y parpadeó despacio, con una leve incredulidad.

—Yo… ni siquiera sé por dónde empezar a desentrañar todo eso —hizo una mueca, negando con la cabeza—. No, no es un huevo de Diosa y, sinceramente, no tengo idea de cómo se reproducen.

—Bueno, mejor, porq...

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