Capítulo 219: Un cachorro perdido

Riona

Me devolvió la mirada, ligeramente divertido.

—No —dijo con firmeza, pero con calma—. La mafia no es un lugar para un cachorro perdido.

¿¡Un cachorro perdido!? ¿¡Qué diablos!?

Sus palabras me hicieron enojar. Yo no era una inútil cualquiera. Para su información, en realidad soy muy fuert...

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