Capítulo 37 Reunión del sábado

El sonido de otras personas entrando me sacó de mi trance, pero aún no podía apartar la mirada. No hasta que unos empleados entraron a la oficina y me notaron.

—¿Clio? —escuché una voz familiar. — ¿Por qué estás en el suelo?

Mi corazón dio un vuelco y mis ojos se abrieron de par en par. Luego me gi...

Inicia sesión y continúa leyendo