Horrible enfrentamiento

ARIA

A la mañana siguiente, el tío Barty me deja frente a la universidad, ya que normalmente estaciona el auto atrás.

—Aquí tienes. Disfruta tus clases, ¿de acuerdo? Y no te olvides de venir a verme para almorzar.

—Lo haré —respondo antes de estirar la mano hacia mi bolso, que he dejado a mis pie...

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