Mal intento

RYDER

No me toma mucho darme cuenta de que el cuchillo que tiene apoyado contra la garganta de Mell es de plata.

Su resplandor casi me desorienta, pero me niego a apartar la mirada de su rostro. Los ojos aterrados de Mell se cruzan con los míos por una fracción de segundo y veo la súplica en su mi...

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