La mañana

RYDER

En cuanto abro los ojos, me doy cuenta de que tengo que alejarme de ella.

Como ahora mismo, jodidamente ya.

No sé cómo pasó, pero nuestros cuerpos están apretados el uno contra el otro y tengo un brazo alrededor de su cintura. La nariz se me pega a la nuca, justo contra la parte de atrás de...

Inicia sesión y continúa leyendo