Capítulo 100

Me cubrí los ojos con las manos, tratando de relajar mi respiración y mi pulso acelerado ante esta revelación.

—¿Qué dijo Tala? —preguntó Grimm, su voz suave y tranquilizadora en mi oído.

Tragué aire—Le pregunté cómo obtuvo su nombre. Dijo que su abuela la nombró... su abuela Selene.

Un silencio ...

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