Capítulo 109

TRISTÁN

—¿Qué demonios eres, Tristán?

La voz de mi padre no dejaba de arañarme el fondo de la mente a través de nuestro vínculo.

La ignoré. Una y otra vez.

Seguí a Leona y a Naima hacia las catacumbas.

Para cuando llegamos a los túneles inferiores, el aire había cambiado.

No solo estaba frío. ...

Inicia sesión y continúa leyendo