Capítulo 32

ZURI

—¿Qué demonios fue eso? —siseé, saliendo del escondite en el que mi tía me había metido a la fuerza—. Se suponía que debías alejarlos de mí, ¡no darles razones para seguir buscando!

Naima ni se inmutó.

—¿Qué es la vida sin un poquito de drama, Zuzu? —dijo con esa sonrisa desesperante—. Ademá...

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