capítulo 17

Punto de vista de Fiona

Levanté la cabeza y miré a Caleb, que seguía forcejeando en el rincón.

A esas alturas, todo su cuerpo se había quedado flácido, y sus manos arañaban desesperadas las junturas entre las baldosas del piso. Se le habían levantado las uñas por la fuerza, y de debajo se filtraba...

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