Capítulo 36

Sin dudarlo, Gabriel convocó a los miembros de su manada. Se reunieron rápidamente, preparados para la batalla inminente. Pero mientras estaban listos, la madre de Gabriel, la sabia y experimentada Luna, se acercó a él.

—Gabriel —dijo, su voz cargada con el peso de años de liderazgo—, este es un mo...

Inicia sesión y continúa leyendo