regreso a casa

Hace ocho meses, si alguien le hubiera dicho a Ava que solo con ver el llamativo letrero de neón del Club Green Light sería suficiente para hacerla sonreír, se habría reído en su cara. Bueno, quizás no lo habría hecho, pero de verdad no les habría creído.

Y sin embargo, aquí estaba, sonriendo de or...

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