CAPÍTULO VEINTICINCO; ZONA DE CONFORT

XANDER

La sangre ha pintado mis palmas. Mis manos aún tiemblan de intensa rabia, mi mandíbula se tensa al recordar las palabras de James y su esposa. Se merecen todo lo que les di—honestamente, se merecen más.

—Señor, hemos vuelto—me informa Cassius, y solo ahora me doy cuenta de que estamos en el...

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