CAPÍTULO TREINTA Y CINCO; TERRORES

XANDER

Madre tenía razón. He cometido un gran error. No debí dejar que Cierra se fuera, no debí culparla cuando realmente no tenía nada que ver con lo que pasó esa noche, estaba tan indefensa como yo. Pero me di cuenta de esto demasiado tarde.

Madre está sentada frente a mí, pasando los dedos por s...

Inicia sesión y continúa leyendo