Capítulo 23 Su culpabilidad

El constante estruendo de las olas llenaba el silencio, rítmico e implacable. Me quedé allí un momento, intentando convencerme de que no lo había soñado todo: la confrontación, la manera en que Darius me había mirado como si mi dolor, de algún modo, también lo hiriera a él.

Pero el leve enrojecimie...

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