Capítulo 47 La celebración

La noche llegó, estuviera yo lista para ella o no.

Para cuando salí, los terrenos de la finca se habían transformado en algo sacado de un cuento, si ese cuento les perteneciera a los lobos en vez de a los humanos. Faroles colgaban de las ramas de los árboles, y su luz dorada se mecía suavemente en ...

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