Para salvar al alfa

—¿D-Dónde está él? —preguntó la omega, con la voz quebrándose.

El hombre frente a ella alzó la vista.

—Cerca de la frontera norte, luna.

Y eso fue todo lo que Evelyn necesitó para salir corriendo de la casa de la manada.

La omega corrió tan rápido como pudo, pero por desgracia la casa de la mana...

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