Dulce

—¡Ahh! ¡Ngh! —La omega echó la cabeza hacia atrás cuando Keiran le frotó suavemente el clítoris.

—Estás empapada de tus fluidos. ¿Así de emocionada estás? —Se rio entre dientes antes de acelerar el ritmo.

—¡K-Keiran! Eso es… ¡ahh! —Evelyn aferró las sábanas mientras el placer le recorría todo el c...

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