Entrenamiento y The Lovesick Alpha

—K-Keiran, basta… ¡mmh! —gimió Evelyn cuando el alfa de pronto la atrajo hacia él para besarla, con las manos rodeándole la delicada cintura.

La omega se sonrojó cuando él se apartó.

—Tengo que volver pronto —hizo un puchero.

—Le dije a Niya que te dejara descansar un rato. No es bueno entrenar ...

Inicia sesión y continúa leyendo